Dermatitis atópica: la mutación de la filagrina
Publicado el 24 de noviembre de 2022 · Actualizado el 10 de septiembre de 2026

¿Sabías que las mutaciones del gen de la filagrina son uno de los factores que explican la dermatitis atópica? Su síntoma principal es la rasquiña o prurito, y se manifiesta con piel seca. Aquí te cuento más de esta afección.
Si tú o algún familiar presenta síntomas relacionados con esta condición de la piel, te invito a agendar una cita conmigo aquí, dermatólogo en Medellín, para que la tratemos juntos.

¿Qué es la dermatitis atópica?
La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que evoluciona en brotes. Suele comenzar en la infancia, aunque también puede aparecer o persistir en la edad adulta. Se manifiesta con piel seca, enrojecimiento, descamación y una picazón intensa que empeora en la noche. En los bebés predomina en mejillas, cuero cabelludo y superficies extensoras; en niños mayores y adultos, en los pliegues de codos y rodillas, el cuello, las manos y los párpados.
¿Qué papel cumple la filagrina?
La filagrina es una proteína de la capa más externa de la piel que ayuda a formar la barrera cutánea y a retener la humedad natural. Cuando su gen presenta mutaciones, la barrera se vuelve más permeable: la piel pierde agua con facilidad y deja entrar alérgenos, irritantes y microorganismos que activan la inflamación. Estas mutaciones son uno de los factores genéticos mejor estudiados y actúan junto con otros: la dermatitis atópica resulta de la suma de predisposición genética, alteraciones del sistema inmunitario y factores del ambiente, y con frecuencia se asocia a asma o rinitis alérgica en la persona o en su familia.
¿Qué desencadena los brotes de dermatitis atópica?
Entre los desencadenantes más frecuentes están el clima seco o el frío, el sudor, los baños largos con agua caliente, los jabones y perfumes, las telas ásperas como la lana, el estrés y algunas infecciones de la piel. Identificar los propios desencadenantes es una parte central del tratamiento.
¿Cómo se trata la dermatitis atópica?
El pilar del manejo es reparar la barrera cutánea: baños cortos con agua tibia, limpiadores suaves de tipo syndet y cremas emolientes aplicadas a diario, incluso cuando la piel se ve bien. Durante los brotes, el dermatólogo indica tratamientos antiinflamatorios tópicos adaptados a cada zona y edad. En los casos moderados y graves existen hoy terapias sistémicas y biológicas que controlan la enfermedad de forma sostenida. También puedes leer sobre la relación entre la dermatitis atópica y la microbiota.



