¿Qué es la psoriasis y en qué zonas puede aparecer?
Publicado el 25 de octubre de 2021 · Actualizado el 10 de septiembre de 2026

La psoriasis es un evento inflamatorio que puede afectar tu piel, cuero cabelludo, uñas o articulaciones. Consiste en la aparición de placas rojizas cubiertas por escamas blanquecinas, de diferentes formas y tamaños.
Es muy importante que asistas a consulta conmigo para realizar un diagnóstico acertado y una clasificación clínica, ya que existen muchas formas de psoriasis, como aquella que afecta áreas como debajo de los senos, la ingle o las axilas, entre otras superficies cutáneas. Del diagnóstico dependen el tratamiento y el pronóstico.
Si tienes alguna duda sobre este evento cutáneo, agenda tu cita particular aquí.

¿En qué zonas aparece la psoriasis?
La forma más frecuente, la psoriasis en placas, produce placas rojas y bien delimitadas cubiertas de escamas blanquecinas, sobre todo en codos, rodillas, cuero cabelludo y zona lumbar. También puede afectar las uñas, con pequeños hoyuelos, manchas amarillentas o engrosamiento, y los pliegues como axilas, ingles y debajo de los senos, donde se llama psoriasis invertida y las placas se ven lisas y brillantes. Existen otras formas, como la psoriasis en gotas, que suele aparecer tras una infección de garganta, y la psoriasis pustulosa de palmas y plantas.
¿La psoriasis es contagiosa?
La psoriasis es una enfermedad del sistema inmunitario, sin riesgo de contagio: el contacto con la piel de una persona con psoriasis es completamente seguro. Existe una predisposición genética, y los brotes se relacionan con desencadenantes como el estrés, algunas infecciones, ciertos medicamentos, el alcohol, el tabaco y las lesiones en la piel, donde pueden aparecer placas nuevas.
¿Por qué la psoriasis va más allá de la piel?
Una parte de los pacientes desarrolla artritis psoriásica, que produce dolor, rigidez o inflamación en las articulaciones. Detectarla a tiempo protege la articulación, por eso en consulta siempre pregunto por estos síntomas. La psoriasis se asocia además con un mayor riesgo cardiovascular y metabólico, y su manejo integral incluye hábitos saludables.
¿Cómo se trata la psoriasis?
El tratamiento depende de la extensión, las zonas afectadas y el impacto en la calidad de vida. En las formas leves se usan tratamientos tópicos antiinflamatorios y análogos de la vitamina D; cuando la enfermedad es más extensa, la fototerapia y los tratamientos sistémicos, incluidas las terapias biológicas, permiten un control duradero de las lesiones. Con un seguimiento dermatológico adecuado, la mayoría de los pacientes consigue mantener su piel controlada.



