Ir al contenido
Piel

¿Cuántos tipos de piel existen y cómo cuidar cada uno?


Publicado el 6 de marzo de 2020 · Actualizado el 4 de septiembre de 2026

¿Cuántos tipos de piel existen y cómo cuidar cada uno?

La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo y es el que está más expuesto al medioambiente. Asimismo, sufre cambios durante toda nuestra vida por el crecimiento, los cambios hormonales, el envejecimiento y la pérdida de colágeno.

¿Cuántos tipos de piel existen?

La piel puede dividirse en cuatro grandes clasificaciones que nos ayudan a saber qué nos afecta más y cómo puede ser nuestra rutina a la hora de cuidarla: normal, grasa, seca y mixta.

¿Cómo es la piel normal?

Este es el tipo de piel soñado por todos, pero es el menos común. Es una piel que se encuentra equilibrada al no ser ni demasiado grasa ni demasiado seca.

Tiene poros finos, buena circulación sanguínea, textura aterciopelada suave y lisa, ausencia de impurezas, y no es sensible ni se irrita fácilmente.

Es común en los niños y antes de la adolescencia, pero los cambios hormonales la afectan mucho y provocan alteraciones en la piel.

¿Qué cuidados necesita la piel normal?

A pesar de no sufrir de exceso de grasa o resequedad, es importante que se cuide con los productos adecuados y así evitar un desajuste que derive en exceso de grasa o en irritación.

Este tipo de piel no está libre de necesitar cuidados, que deben comenzar desde temprana edad: con el paso de los años, la piel normal dejará de tener la hidratación adecuada y perderá elasticidad como resultado del envejecimiento natural.

¿Cómo es la piel grasa?

Se caracteriza por una producción acrecentada de sebo, conocida como seborrea, debido a la genética y a desequilibrios hormonales, pero que se puede disminuir con una correcta alimentación, una rutina de limpieza y el uso de cosméticos adecuados.

En este caso los poros se ven agrandados, el rostro constantemente brillante, y la piel luce engrosada y pálida porque los vasos sanguíneos no son visibles.

¿Qué cuidados necesita la piel grasa?

Debido a esto, este tipo de piel es propensa al acné, leve o severo, tanto en cara como en cuello, hombros, espalda y pecho.

Uno de los objetivos en el cuidado es evitar la hiperproducción seborreica y, una vez que han aparecido los brotes de acné, que la piel se mantenga limpia para evitar la infección.

¿Cómo es la piel seca?

Esta produce menos sebo que la piel normal y, como consecuencia, carece de los lípidos que retienen la humedad y que forman una capa protectora.

En alguna etapa de nuestra vida todos tendremos piel seca en mayor o menor medida, pues una causa de la disminución del colágeno es el envejecimiento del organismo.

¿Qué niveles de resequedad existen?

En este tipo de piel, los dermatólogos identificamos tres niveles:

  • Piel seca: se percibe tirante, frágil, áspera, y tiene un color y aspecto apagado. La elasticidad es débil.
  • Piel muy seca: existe descamación o consistencia laminosa. Hay un aspecto evidentemente áspero o lleno de manchas, o como si sufriera envejecimiento prematuro, con comezón leve.
  • Piel extremadamente seca: las manos, pies, codos y rodillas son propensos a presentarla. Se caracteriza por aspereza severa, aspecto cuarteado como grietas, callosidades, descamación y picor severo y frecuente.

¿Cómo es la piel mixta?

En el caso de la piel mixta se encuentran los dos tipos de piel (grasa y seca) y se manifiestan principalmente en la cara.

En la piel mixta, la zona «T» (frente, barbilla y nariz) es grasa, se notan los poros agrandados y con algunas impurezas o rastros de acné, mientras que las mejillas presentan una piel normal o con tendencia a seca.

¿Qué cuidados necesita la piel mixta?

Los productos para hidratar y proteger la piel mixta se encuentran fácilmente identificados y brindan un balance adecuado para evitar la resequedad y la hiperproducción de sebo.

¿Por qué es importante identificar tu tipo de piel?

Identificar tu tipo de piel es fundamental para saber qué cuidados necesita y qué tratamientos pueden ayudarle a ser más saludable. De ahí parte también la rutina diaria que conviene a cada persona.

Si tienes problemas identificando tu tipo de piel, o para resolver algún problema en una zona específica, en consulta dermatológica lo valoramos y definimos el plan que corresponde.

Seguir leyendo

Del mismo Blog